Discursos del presidente Obama y otros funcionarios
Discurso del Vice Presidente, Lic. Jaime Morales Carazo en ocasión al 233 Aniversario de la independencia de los EEUU
Sede de la Embajada de los Estados Unidos de América
Managua, 6 de julio 2009
Agradezco la especial deferencia con que me distingue S.E. el Sr. Embajador Callahan, mejor digamos mi querido amigo Bob, de invitarme a dirigir unas palabras en esta memorable ocasión en que celebramos el 233 Aniversario de la Declaración de Independencia de su gran nación.
Esta es la cuarta oportunidad en que hago uso de la palabra en esta Embajada. En los pasados 4 de julio de los dos años anteriores y en la inauguración de estos nuevos edificios.
Vaya el saludo más cordial a todos lo hermanos norteamericanos al conmemorar la fecha del 4 de julio de 1776, que marcó un nuevo rumbo irreversible en la historia, dejando huellas imborrables en lo ideológico, político, social y económico. Un hecho de trascendencia que no sólo determinó el destino de la vida de su pueblo, sino que tuvo profundas proyecciones universales.
Este acontecimiento de impacto geopolítico fue precursor de la Revolución Francesa de 1789 y fuente de aliento e inspiración libertaria en la independencia de todos los países de nuestro Continente Americano.
Al inicio de mis palabras llamé Bob, al estimable Embajador, haciendo uso o abuso de un lenguaje coloquial, sencillo, informal y muy nicaragüense, ajeno a todo protocolo formalista y tradicional; aquí en confianza a veces hasta inexistente y sorprendente,-- pero no por ello exento de calidez, respeto y aprecio.
Comprendo que a veces para los diplomáticos acreditados ante el gobierno que preside el Cdte. Daniel Ortega o visitantes extranjeros, requiera de alguna explicación, aunque fácilmente perciban que es espontáneo y sincero.
Igualmente debe resultar difícil de descifrar los laberintos e intríngulis de la volatilidad y versatilidad de la frágil democracia de nuestra Región Centroamericana. Como simple ejercicio académico observemos que en menos de ocho semanas, muy recientes, ocurrieron los sucesos siguientes:
(1) En Guatemala se presentaron descabelladas exigencias de separación del Presidente Colom, electo democráticamente, pretendiendo involucrarlo gratuita y arteramente sin prueba alguna en un asesinato;
(2) La llegada al Poder en El Salvador del Presidente Funes del izquierdista FMLN;
(3) El censurable como intempestivo golpe de Estado, muy sui generis, al Presidente Zelaya en Honduras; y
(4) La toma de posesión en Panamá del Presidente Martinelli, de visible signo contrario al gobernante salvadoreño.
Confiemos que los vecinos hermanos hondureños encuentren prontamente, ellos mismos, sin injerencias extrañas, la solución a los graves problemas políticos que hoy les aquejan, mediante el diálogo y la negociación, antes que la violencia promueva un doloroso escalamiento.
Dentro del amistoso marco de confianza y franqueza en el que he venido forjando una relación provechosa con Bob, debo decir que al igual que agradecemos la generosa y amplia cooperación estadunidense a Nicaragua, la más grande en términos bilaterales, al igual que es el país con quien tenemos el mayor intercambio comercial, lamentamos la reciente suspensión de la invaluable cooperación de la Cuenta Reto del Milenio, que tan positivos efectos venía teniendo en los Departamentos de León y Chinandega.
Con una óptica general y futurista más allá del horizonte local, ojalá que en tiempos venideros podamos llegar a separar, con decantada madurez y objetividad, la compleja problemática de la política y sus aristas, con la sensibilidad de la temática económica en sus diversas expresiones.
Ambas, aunque íntimamente vinculadas obedecen a causas diferentes y producen en algunas circunstancias efectos no deseables y hasta contradictorios.
Esperamos que toda esa fenomenología coyuntural y pasajera, a veces indescifrable y con dinámicas imprevisibles lleguen pronto a superarse, sin llegar a desbordarse de los cauces del respeto, la tolerancia y la flexibilidad.
Al recordar a los ilustres patriotas forjadores de la primera república federal fundada, libre, soberana y democrática que constituyen los Estados Unidos, entre ellos, a: Washington, Jefferson, Franklin, los Adams, Madison y Hamilton, hacemos votos por la paz, prosperidad y felicidad de su pueblo.
Para concluir deseo citar estas frases tomadas del discurso de toma de posesión del Presidente Obama: “En el año del nacimiento de esta nación, en el más frío de los meses, una pequeña banda de patriotas acurrucados alrededor de fogatas casi apagadas (…) el enemigo estaba avanzando. La nieve estaba manchada de sangre (…) En un momento cuando el resultado de nuestra revolución estuvo muy en duda, el Padre de nuestra nación ordenó que estas palabras fueran leídas a la gente”: “Que se diga al mundo futuro que en la profundidad del invierno, cuando solo la esperanza y la virtud pudieron sobrevivir, que la ciudad y el campo, alarmados ante un peligro común avanzaron para enfrentarlo”
Muchas gracia
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