Discurso del Ministro consejero
Palabras del Ministro Consejero de la Embajada de los Estados Unidos en Nicaragua Señor Richard M. Sanders
Inauguración del Centro de Derechos de los Trabajadores
Chinandega
3 de diciembre de 2007
Esta es mi primera visita a Chinandega y, en verdad, es un gran honor poder presidir la inauguración del nuevo Centro de Derechos del Trabajador.
Cuando los Estados Unidos firmó el Tratado de Libre Comercio con la República Dominicana y los países centroamericanos (mejor conocido como CAFTA) nos comprometimos no sólo a mejorar una relación comercial, sino también a fortalecer los valores que tenemos en común como el respeto a los derechos del trabajador y protección del medio ambiente. Hoy, inauguramos este Centro de Derechos del Trabajador cumpliendo con el compromiso de proteger los derechos humanos y ayudar a Nicaragua sacar mejor ventaja del CAFTA.
Nuestras relaciones comerciales con Nicaragua son fuertes. En el año 2006, según información del Gobierno estadounidense, el comercio bilateral Estados Unidos – Nicaragua alcanzó la suma de dos mil doscientos (2.2) millones de dólares. El CAFTA establece el marco para ampliar el comercio y mejorar la inversión entre ambos países. Por ejemplo, las exportaciones de Nicaragua hacia los Estados Unidos durante los primeros siete meses del 2007 sumaron ochocientos ochenta (880) millones de dólares, con un incremento del treinta y cinco (35) por ciento en la exportación de productos de carne de res y un incremento de las exportaciones de frutas y vegetales del treinta y nueve (39) por ciento. En los primeros doce meses después de entrado en vigor el CAFTA, Nicaragua exportó más de doscientos setenta (270) nuevos productos – antes no exportados – hacia los Estados Unidos, provenientes de pequeños y medianos productores.
Esto resalta un punto de gran importancia: como un Tratado Comercial, como el CAFTA sirve de plataforma para la generación de empleo, incremento de salarios y mayor estabilidad económica, piedras angulares para el desarrollo y alivio de la pobreza. Sin embargo, reconocemos que el tratado involucra más que sólo desarrollo económico. CAFTA también sirve de mecanismo para mejorar la transparencia, capacitar instituciones gubernamentales, fortalecer la sociedad civil – particularmente en lo que respecta al derecho de los trabajadores.
El CAFTA ofrece mayor flexibilidad que los marcos de comercio anteriores para resolver los problemas laborales a través del trabajo conjunto, incluyendo provisiones de consultas. Por ejemplo, bajo el CAFTA, si se constata que un país miembro del Tratado no está haciendo cumplir adecuadamente sus leyes laborales, el gobierno de ese país pagará una multa significativa hasta que la situación sea remediada. De ser interpuestas estas multas, los fondos recaudados serán utilizados en iniciativas dirigidas al mejoramiento de la aplicación de leyes laborales en el país. El CAFTA también contiene provisiones para asegurar un acceso justo, equitativo y transparente a tribunales para la aplicación de leyes laborales y para promover la conciencia pública de las mismas.
Para aprovechar los mecanismos más flexibles proporcionados bajo el CAFTA, es importante que el sector laboral juegue un rol constructivo en la negociación de planes de salario y condiciones laborales. Esto requiere que lideres laborales tengan una comprensión clara de las leyes laborales, técnicas de negociación y mejores prácticas existentes y precedentes laborales. Dentro del acuerdo suscrito entre los Estados Unidos y su socio Catholic Relief Services (CRS), para ejecución del proyecto se presupuestó la cantidad de cinco (5.0) millones de dólares para establecer Centros de Derecho de los Trabajadores que fortalezcan las organizaciones locales que aconsejan a los lideres laborales y trabajadores sobre la gama y aplicabilidad de leyes relevantes y servicios legales explicando los procedimientos y tipo de documentación requerida para ejercer esos derechos.
En total, el Gobierno de los Estados Unidos tiene presupuestado más de cuarenta (40) millones de dólares para los próximos cinco años destinados a proyectos enfocados en la modernización de sistemas de justicia laboral; el fortalecimiento de la capacidad de ministerios de trabajo para hacer respetar las leyes laborales, conducir inspecciones y resolver conflictos; disminuir discriminación por genero y acoso sexual; y promover una cultura de cumplimiento de leyes laborales.
Estoy seguro que el Centro de Derechos del Trabajador de Chinandega jugará un papel clave en estos esfuerzos para proteger y capacitar a los y las trabajadores de occidente. Les deseo éxito en sus labores. Gracias.