discursos del embajador
Conferencia sobre Asociatividad Pública-Privada:
Modelo en la Generación y Distribución de Energía Renovable
Martes, 29 de abril, 2008, 8:30 a.m.
Hotel Intercontinental Metrocentro
Excelentísimo Señor Jaime Morales Carazo, Vicepresidente de la República de Nicaragua,
Ingeniero Emilio Rappacciolli, Ministro de Energía y Minas,
Ingeniero José David Castillo, Presidente del Instituto Nicaragüense de Energía - INE,
Licenciado José Adán Aguerri, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada - COSEP,
Señor Fernando Lecaros, Representante del Banco Mundial,
Doctor Mario Arana, Director Ejecutivo de la Fundación Nicaragüense de Desarrollo - FUNIDES,
Señor Carlos Yermol, Consultor de Hydroscience,
Representantes de la comunidad donante en Nicaragua,
Invitados especiales,
Amigos todos,
Buenos días,
Gracias por invitarme a presidir la inauguración de esta conferencia. El Gobierno de los Estados Unidos, a través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, (USAID), está orgulloso de patrocinar este evento en colaboración con el COSEP y FUNIDES, porque todos sabemos que Nicaragua necesita buscar soluciones para la generación y distribución de energía, para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y su nivel de competitividad en el mercado global.
La falta de infraestructura básica, especialmente la generación y distribución de energía eléctrica, limita claramente el crecimiento económico. He venido diciendo en estos días que la fórmula en un mercado libre es sencilla—sin inversión, no hay empleo. Sin empleo, no hay reducción de pobreza. Pero, quiero agregar una condición aún más básica. Sin infraestructura, no hay inversión.
Realmente, la mayoría de las actividades económicas modernas son imposibles sin electricidad, incluyendo las funciones de pequeños y medianos negocios, que son la principal fuente de trabajo para la mayoría de los nicaragüenses. Y bien sabemos que la energía eléctrica no solamente promueve la productividad, sino que eleva los ingresos y calidad de vida para las familias que pueden establecer pequeños negocios y da oportunidad a los hijos a leer y estudiar en mejores condiciones.
Sin embargo, aunque el sector público en países en desarrollo como Nicaragua reconoce la importancia crítica de la energía, no ha podido invertir, por distintas razones, la cantidad necesaria de su Producto Interno Bruto en infraestructura básica.
Como respuesta a este escenario, en años recientes los países en desarrollo han recurrido al sector privado en busca de un socio para financiar infraestructura y servicios. Estas alianzas público-privadas, cuando se estructuran y gestionan oportunamente, son efectivas para movilizar capital privado para desarrollar proyectos de infraestructura, incluidos aquellos que generan y distribuyen energía renovable. Es un cambio del modelo en el cual el sector público, muchas veces con recursos de donantes de la cooperación internacional, financian la construcción, gestión y mantenimiento de infraestructura y servicios.
El nuevo modelo de alianzas público-privadas, requiere que el rol del Gobierno cambie de constructor y dueño de la infraestructura y servicios, a un rol como regulador. Y el del sector privado a uno de constructor y gerente. Mientras ustedes examinan modelos públicos-privados de generación y distribución de energía, se deben considerar marcos legales, reglamentos e instituciones propicias para esos modelos. Es necesario reconocer que la credibilidad del marco reglamentario, reglas del juego claras, y la oportunidad de recuperar la inversión con ganancias son necesarias para que el sector privado invierta en la generación y distribución de energía renovable. La credibilidad de la función reglamentaria se basa en su independencia, legitimidad y competencia.
En la conferencia de hoy van a hablar de diversos procedimientos para financiar proyectos en alianzas. Estos instrumentos son medios importantes para motivar al sector privado en la construcción y gestión de generadores de energía y medios de distribución. Permiten al Gobierno alcanzar su compromiso de brindar servicios en una economía en crecimiento a un bajo costo y riesgo. Van a facilitar la extensión de servicios a áreas más allá del alcance actual.
Claramente, el Gobierno solo por su cuenta, no tiene la capacidad financiera y administrativa para dar servicio a una población cada vez más grande. Por lo tanto, es esencial que el sector privado juegue un papel de liderazgo en la generación de energía renovable para beneficiar a los nicaragüenses.
Quisiera alentarlos a explorar y aprovechar cada una de las oportunidades para promover la participación del sector privado como agente importante en la modernización y expansión del sector energético nicaragüense. No me cabe la menor duda que es el sector privado quien va a brindar el dinamismo e ímpetu para el crecimiento y modernización de este importante sector.
Quisiera felicitar a FUNIDES y al COSEP por su trabajo en organizar y presentar esta conferencia y les deseo éxito en sus discusiones de hoy.
Gracias.