Notas de Prensa
Declaración hecha por el encargado de negocios Ad Interim Oliver P. Garza al finalizar su visita a Nicaragua
02 de Septiembre 2005
El Gobierno de los Estados Unidos permanece preocupado por el estado de la democracia en Nicaragua. Durante estas semanas me he encontrado con muchos nicaragüenses que aman a su país y están preparados para hacer los sacrificios que sean necesarios para asegurar una democracia verdaderamente representativa y que funciona para el bienestar del pueblo. Me voy de Nicaragua convencido que no todos los sectores políticos comparten este compromiso. Mi mensaje a todos los actores políticos nicaragüenses fue sencillo: los Estados Unidos cree que el pueblo nicaragüense merece el control de su propio destino político, libre de la manipulación de caudillos y pactos políticos. Regresaré a Washington con lo que he visto aquí y, junto con la Embajada y los más altos representantes del Gobierno de los Estados Unidos, concentraremos aun más nuestro apoyo a la democracia en la región y aquí en Nicaragua.
Desdichadamente, esta sumamente claro que el PLC, bajo su liderazgo actual, no está comprometido con la democracia. Su única lealtad es hacia el fortalecimiento y el atrincheramiento del liderazgo actual del PLC en conjunto con la cúpula Sandinista que ha demostrado ser anti-democrática y contraria a los intereses del pueblo que dice representar. El PLC, controlado por Arnoldo Alemán y sus socios más cercanos, le ha dado la espalda a los valores centrales del PLC como son libertad, igualdad y justicia. Mientras los líderes del PLC mantienen su alianza con el pasado y con la verdadera amenaza del regreso a la noche oscura, los Estados Unidos seguirá apoyando una profundización de la democracia en Nicaragua. Apoyaremos a aquellos nicaragüenses quienes buscan un proceso verdaderamente democrático y abierto que promueva participación, educación, empleo, y crecimiento económico. Buscaremos estas opciones a través de la promoción del estado de derecho, derechos individuales, igualdad y opciones económicas para todos.
Muchos de los nicaragüenses con los que he hablado están cansados de los fracasos de un sistema dominado por caudillos y están dando pasos para lograr y desarrollar la verdadera democracia. Las marchas en Managua, Granada y Chinandega son un reflejo de la voluntad del pueblo de exigir un cambio. Quiero felicitar a los nicaragüenses por sus esfuerzos y por las voces que se escuchan cada vez más. Vemos con esperanza, junto con la comunidad internacional, que los nicaragüenses seguirán expresando sus opiniones sobre su futuro y el de su país.
Así como otros pueblos del mundo han tomado la democracia en sus manos, los nicaragüenses también lo harán a medida que continúen luchando contra un pacto que es contrario a los principios democráticos. Los nicaragüenses deben tener la oportunidad de escoger a sus propios líderes - una oportunidad de escoger su futuro, y nosotros apoyamos un proceso abierto, transparente y democrático que les permita aprovechar estas oportunidades.